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El contrato en prácticas: todo lo que hay que saber

2 agosto, 2017

El contrato en prácticas está destinado a las personas que acaban de terminar su formación: ya sea en la universidad, en un grado formativo o en cualquier otra parte. El objetivo del contrato en prácticas es que la persona adquiera experiencia laboral a la vez que aprende a desempeñar un oficio. De esta forma, el trabajador puede completar su formación trabajando, al tiempo que la empresa reduce costes laborales y recibe bonificaciones.

En esta entrada te explicaré todo lo que tienes que saber sobre el contrato en prácticas. Tanto como si estás buscando un empleo porque acabas de finalizar tu formación profesional, como si eres un empresario que necesita encontrar soluciones económicas para cubrir puestos de trabajo.

¿Qué es un contrato en prácticas?

El contrato en prácticas está dirigido, como hemos dicho, a aquellos que han acabado sus estudios y posean un título universitario, de formación profesional o cualquier otro que le acredite como apto para desempeñar el oficio en cuestión que recoge el contrato. Por lo tanto, este contrato se presenta generalmente en personas jóvenes.

Los datos actuales de paro juvenil pueden resultar alarmantes por su alta tasa de desempleo. Con el contrato se persigue que los jóvenes entren en el mercado laboral consiguiendo su primer empleo, adquiriendo así experiencia práctica (que suele ser requisito imprescindible para encontrar trabajo) y acabando su formación profesional.

Características del contrato en prácticas

Las principales características de un contrato en prácticas son las siguientes:

  • Es un contrato que no es apto para todo tipo de trabajadores. Se dirige a la contratación de personas que acaban de finalizar sus estudios y buscan entrar en el mercado laboral.
  • De hecho, la normativa actual estipula que no deben haber pasado más de 5 años desde que la persona que va a firmar el contrato en prácticas haya obtenido su título, o 7 años en el caso de que tenga algún tipo de discapacidad. No obstante, si se tienen menos de 30 años y es el primer empleo, el Plan de Empleo Juvenil hace que no se apliquen estos plazos.
  • El contrato debe ser para un puesto de trabajo que esté relacionado con el título que se ha obtenido, es decir, un ingeniero industrial no puede firmar un contrato en prácticas para trabajar de arquitecto, por ejemplo.
  • Únicamente se puede firmar un contrato de prácticas para una duración de entre 6 meses y 2 años, y existen normas estrictas para sus prorrogaciones y la duración máxima, dependiendo de si ya se han realizado prácticas anteriormente o si se han obtenido otros títulos después de firmar el contrato.
  • El salario de un trabajador en prácticas debe ser del 60% del salario que corresponde al puesto que ocupa durante el primer año, como mínimo, y del 75% en el caso del segundo año. En cualquier caso, se debe cobrar como poco el Salario Mínimo interprofesional.
  • El trabajador en prácticas debe estar dado de alta en la Seguridad Social, cotizando así los días que le corresponden. Así, si cuando finaliza el contrato las cotizaciones que el trabajador ha acumulado son suficientes, podrá solicitar el paro.

Certificado por las prácticas realizadas

Cuando el contrato en prácticas finaliza, la empresa que ha tenido contratado al trabajador le debe entregar un certificado en el que conste la duración de las prácticas realizadas, los puestos que ha ocupado y las tareas que ha desempeñado. De este modo, el trabajador es capaz de acreditar que ha estado realizando las prácticas y la experiencia que ha adquirido en las mismas, para así poder integrarse en el mercado laboral de forma más segura.

Este certificado de prácticas realizadas es, junto a la experiencia ganada y a la posibilidad de mantenerse en el mercado laboral, una de las principales ventajas que ofrece el contrato de prácticas a los jóvenes.

¿Es realmente beneficioso el contrato en prácticas para los jóvenes?

Como hemos podido comprobar, el contrato en prácticas ofrece en teoría una serie de ventajas a los jóvenes para integrarse en el mercado laboral. Por lo poco, les facilita un puesto de trabajo en el que ganar experiencia laboral para el futuro, aunque recibiendo un salario un tanto por debajo del de un trabajador que ya cuenta con dicha experiencia.

Los datos de contratación del año 2015 arrojan algunas conclusiones esclarecedoras. La contratación media de un mes medio, como puede ser octubre, se sitúa en 8.600 contratos de prácticas realizados. No obstante, los estudios oficiales señalan que únicamente el 20% de dichos contratos acaba con la firma de un contrato indefinido en el mismo puesto de trabajo, aunque existan suculentas bonificaciones para las empresas.

Los sindicatos consideran que los contratos de prácticas suponen una precarización sustancial del empleo juvenil, pues existe una bajada salarial importante con respecto a compañeros que están en puestos similares.

Además, en muchas ocasiones se da un fraude y abuso por parte de las empresas que se benefician de este tipo de contratos en prácticas, que no contratan al trabajador cuando las prácticas han finalizado, optando por firmar un nuevo contrato en prácticas con otro trabajador.

Si bien es cierto que los datos revelan que resulta más sencillo encontrar trabajo si se cuenta con una titulación superior, la sobrecualificación de los jóvenes españoles se está convirtiendo en un problema tan real como inesperado, pues hasta un 55% de dichos jóvenes ocupa un puesto de trabajo que no se ajusta a su preparación previa.

Conseguir un trabajo relacionado totalmente con los estudios que se han realizado se está convirtiendo en algo muy difícil en los últimos tiempos, incluso si se trata de un trabajo de prácticas. Por lo tanto, podríamos decir que el contrato en prácticas aún no ha logrado cumplir sus objetivos. Aún tiene que consolidarse este tipo de contrato, si bien la tendencia marcada es positiva.

¿Qué os ha parecido la entrada? El contrato en prácticas, como hemos visto, presenta muchas ventajas, tanto para los empleados como para los empresarios. Sin embargo, aún quedan muchas pequeñas cosas que mejorar para que funcione correctamente y se convierta en una opción atractiva para los jóvenes que acaban de terminar su formación profesional.